7 destinos africanos que valen la pena visitar

El tercer continente más extenso del mundo alberga una enorme cantidad de sitios que merecen echarle un vistazo

Si eres de lo que disfruta de lugares exóticos con dunas, desiertos interminables, cataratas, montes, poblaciones y demás, entonces visitar el continente africano es perfecto para ti.

El continente con más naturaleza del mundo está lleno de lugares bellos, aunque muchos de ellos se encuentran bajo regímenes dictatoriales, o bajo el mandato de una fuerza armada o grupo terrorista; es por ello que estos lugares, por más admirables que sean, son inaccesibles para cualquier turista.

Con esto dicho, te nombraremos 7 lugares africanos que merecen ser visitados, al menos una vez en la vida (y a los que se pueda visitar, obviamente).

Kilimanjaro, Tanzania:

La montaña con más elevación de África, llegando a los 5.895 metros, es formada por tres volcanes inactivos, el Shira, el Mawenzi y el Kibo. Es famosa por ser una de las cuatro montañas más altas del mundo y por tener, en su pico más alto, una enorme capa de hielo, la cual se está derritiendo lentamente y se estima que podría desaparecer en el año 2050 a causa del calentamiento global.

En el monte Kilimanjaro podemos encontrar su parque nacional, que mezcla la selva tropical con la nieve del pico del monte. Allí se pueden realizar extensas actividades, como escalar, hacer safari, senderismo, o acampar.

Guiza, Egipto:

La ciudad egipcia, ubicada en el Nilo y a 20 kilómetros de la capital, El Cairo, no necesita casi presentación; la hace tan famosa las tres pirámides y la enorme esfinge.

Este complejo antiquísimo fue construido hace más de 4 mil años por cientos y miles de trabajadores, lo que hace de este lugar una atracción interesantísima, sobre todo para los amantes de la historia y cultura egipcia.

Además de este grupo de construcciones antiguas, Guiza tiene una ciudad súper moderna, pero manteniendo su esencia. En ella podemos visitar, por ejemplo, la torre El Cairo, la más alta de Egipto, a la que podemos subir por su mirador, para tener una vista panorámica de absolutamente toda la ciudad.

El contraste entre la planicie en la que se sitúan las pirámides y la metrópoli de Guiza hacen de este lugar algo única que todos deberían visitar alguna vez.

Desierto de Namib, Namibia:

Este enorme desierto se extiende a lo largo de la costa de Namibia, entre dos ríos que marcan fronteras, el Orange, con Sudáfrica; y el Kunene, con Angola.

Este gigante desértico de 81.000 km2 nos ofrece atracciones como caminatas por las dunas de área rojiza, como la Sossusvlei, la duna 45 o la Deadvlei, que nos muestra, además, las decenas de árboles muertos que habitan el desierto.

Lalibela, Etiopía:

La ciudad etíope es famosa por su cantidad iglesias hechas íntegramente con roca tallada, con data de los siglos XII y XIII. Muchos cristianos atienden a esta ciudad del Amhara para practicar su peregrinación.

Podemos hallar muchos monolitos subterráneos tallados, conectados unos de otros por túneles, como el Biet Ghiorgis o el Biete Lehem; y la gran cantidad de iglesias y monasterios tallados, como el Bete Abba, el Asheton Maryam, el Biet Medhani Alem, el Beta Emmanuel o la casa de San Jorge.

Morondava y Belon’i Tsiribihina, Madagascar:

Es uno de los lugares más concurridos y bellos de África; en medio de estas dos poblaciones malgaches de la región de Menabe encontramos la avenida de los Baobabs, un camino que las une, rodeado completamente de baobabs, una especie de árbol muy característica.

La avenida es transitada años tras año por cientos de turistas de todas partes del mundo, que buscan conocer esta zona de Madagascar.

Ciudad del Cabo, Sudáfrica:

En la costa oeste sudafricana encontramos a Ciudad del Cabo que, pese a ser una de las ciudades más habitadas del país, encierra una belleza única, con sus playas, su cultura, su modernidad, sus museos y sus montañas.

Es el lugar en el que podemos encontrar las conocidas Table Mountains, o Montañas de la Mesa, llamadas así por su peculiar forma aplanada. También hay lugares como el Cabo de Buena Esperanza, la playa de Boulders, la Isla Robben, en la que se halla la cárcel, hoy convertida en museo, en la que estuvo recluso el expresidente Nelson Mandela; la reserva natural Kirstenbosch, la ribera de Victoria y Alfred, Punta del Cabo, la montaña Cabeza de León, el museo islámico Iziko Bo-Kaap, la colina Signal Hill o el estadio Cape Town, también conocido como Green Point Stadium, construido en 2010 para el mundial de fútbol organizado en el país, y utilizado también para conciertos musicales y campeonatos de rugby.

Djenné, Mali:

Este paraíso formado por cientos y miles de edificios hechos a base de tierra cocida y hojas de palmera, es un histórico enclave religioso, ubicado en el delta del río Níger, y cuyo casco es patrimonio universal de la UNESCO.

Es conocido por su tipo de construcción con data del siglo III (aunque se cree que es más antiguo aún), incluida la Gran Mezquita de Djenné, construida en 1907 por las colonias francesas.

Es un lugar imperdible si se quiere conocer la parte histórica del gran continente africano.

Si te interesa conocer más destinos exóticos, aquí te dejamos una web para que veas todo lo que África puede llegar a ofrecerte.